| ¿Ventas de baja presión o bajas habilidades de ventas?... |
| Por Francisco Cáceres Senn | "Cómo crear un clima propicio para que nos compren".
Entramos en una tienda en la que encontramos a dos personas platicando. Nos vieron de reojo pero no se movieron, es decir, continuaron su plática. Mi esposa comenzó a dar vueltas por la tienda, viendo modelos y calidades. Nadie se nos acercó. Me pareció molesto que nadie nos atendiera, así que le dije a mi esposa en voz alta: "Aquí nadie atiende. Mejor vámonos a otro lado". Una de ellas, en muestra evidente de enojo y sin dejar de hablar con la otra, hizo el esfuerzo de separarse de su amiga y acercarse a nosotros que ya estábamos abandonando la tienda con nuestro dinero en el bolsillo. Esta tienda tenía mal servicio, pero seguro que la otra (y había en verdad una buena cantidad de zapaterías en esa calle), tendría mejor servicio. Así que mucho más confiados entramos en otra tienda con la actitud de que si tenían lo que buscábamos y nos lo ofrecían con amabilidad y una sonrisa ya no buscaríamos más. Entramos y nadie nos atendió. Dos empleadas estaban ocupadas con un cliente cada una y aunque era obvio que podían atendernos, ninguna hizo el menor esfuerzo. Al irnos de la tienda, una se acercó y preguntó "¿Les puedo servir en algo?¿Les gustó algún modelo?". Yo respondí "Sí, gracias. Adios". Sin inmutarse demasiado por mi respuesta, se dio media vuelta y se regresó a la tienda. Nosotros nos fuimos a otra. Tercera tienda, dos empleadas, hablando entre ellas, ni caso a nosotros, nos fuimos. En la cuarta tienda, tres minutos después de entrar, una señorita se nos acercó y sin grandes ganas nos preguntó "¿Les puedo servir en algo?", yo le dije "No, gracias". Ella respondió, "¿Están viendo solamente?", yo le dije "Así es". Ella medijo "Si necesitan algo me llaman, por favor", le dije "De acuerdo, gracias". Y seguimos viendo por algunos minutos, hasta que mi esposa decidió hacer una pregunta. "Señorita, ¿tiene este modelo en talla3?". La señorita se acercó y nos dijo, "Déjeme ver. ¿Ya vio este modelo que está rebajado?". Para ese momento, yo ya estaba indignado. Me puse en los zapatos del dueño de la tienda y le contesté, "Todavía no entramos a la parte de regatear y pedirle ofertas, Señorita. Por el momento sólo estamos interesados en ver zapatillas". Nunca deja de sorprenderme lo rápido que algunos vendedores llegan a la parte de rebajar y ofrecer las promociones, aun cuando el cliente no las ha solicitado. ¿Por qué no intentar vender primero el producto que, además de ser el que agrada al cliente es el que más utilidades deja para la tienda? Pero no, ella estaba rendida desde el principio. Así que abandonamos esa tienda, con el dinero en el bolsillo y nuestra fe en los vendedores de zapatos de esta ciudad algo disminuida. ¿Se necesita establecer un contacto con el cliente desde que entra en la tienda? Yo creo firmemente que sí y estos son los porqués: Los clientes claman por buen servicio y un gran trato y ¿sabe qué? Yo creo que no tenemos más alternativa que dárselo y dárselo ahora. Muéstreles que le importan y, además de que le confiarán su dinero, la vida será más placentera. |