| Qué nos puede enseñar en la vida la receta "incorrecta" de un doctor... |
| Por Francisco Cáceres Senn | "e interpretar lo que nos ocurre de la manera adecuada".
Pero son causas y efectos que en muchas ocasiones no están relacionadas como quisiéramos. "A los buenos les va bien y a los malos no", "Los buenos siempre ganan". Nada más lejos de ser una verdad universal. La consecuencia de este pensamiento es que cuando identificamos un "efecto", algo no deseado, buscamos la causa para que desapareciéndola, desaparecer en consecuencia el efecto no deseado, lo cual no ocurre ni remotamente la mitad de las veces. Aún hay más. "Si aplico la técnica correcta, conseguiré la venta", "si voy a ese seminario, tendré mejores resultados", "si aprendo PNL, dominaré mejor a mi jefe o esposa o hijos", "si me duele el hígado, me tomo una medicina para el hígado y asunto solucionado". Y una y otra vez, comprobamos que estas asociaciones pueden ser y no verdad. ¿De qué depende? Antes de contestarte, te quiero contar un suceso que me aconteció hace un par de semanas. Mi esposa se despertó de madrugada con un intenso dolor en la espalda. Algo alarmados por la intensidad del dolor, acudimos inmediatamente al día siguiente al médico de nuestra confianza. Primero tratamos de localizarlo por teléfono y afortunadamente lo encontramos, pero en otra ciudad. -¿Qué tienes, exactamente? - preguntó por teléfono. "Un intenso dolor en la espalda que se intensifica al inspirar profundamente", respondió mi esposa. -Tómate dos buscapinas y me llamas en media hora, a ver cómo te sientes. Media hora después (más bien una hora después), nos comunicamos de nuevo para comentarle que el dolor seguía intacto. "Nos vemos en la tarde", sentenció. Ya en la tarde, después de recibirnos en su consultorio, ordenó inmediatamente que mi esposa se internara para realizarle una serie de pruebas e identificar la causa del dolor. "No quiero correr riesgos", comentó. El punto es que el Interno que nos recibió, mostró una sorpresa enorme cuando le mencionamos que el doctor nos había recetado a distancia buscapinas. "¿Buscapinas?", dijo sorprendido, "pero eso es para el estómago y esto es un dolor de pecho. Además, el analgésico no es bueno darlo antes del diagnóstico porque imposibilita el diagnóstico al calmar el dolor. No entiendo". Bueno, la verdad es que yo tampoco. Así que le preguntamos de nuevo al doctor, horas más tarde y ya después de saber que el dolor no tenía ninguna gravedad. -Oye, Enrique, ¿por qué buscapinas, si el dolor era en el pecho? -"Mira Paco, un dolor en el tórax puede tener muchas causas. Cuando te mando analgésico para el estómago y no te calma el dolor (y aquí viene lo interesante), ENTONCES PROBABLEMENTE NO ES DE ESTÓMAGO, y ya eliminé una causa". A veces, como diría Edward de Bono, se llega a la causa real eliminando las otras posibles causas. Con perspicacia, más que con inteligencia. A veces en la vida, aplicar la solución directa a una posible causa y no eliminarla, es interpretado como un fracaso y, lejos de serlo, si es entendido correctamente, nos puede dar toda la información que necesitamos para ser felices. ¿No crees?
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